Decadencia

El que posee un espíritu consciente y libre no tiene más que abrir los ojos y los oídos para embriagarse de la decadencia y el mal gusto que asolan nuestra sociedad. Los sentimientos más mezquinos, la afectación alcohólica del espíritu (con la consiguiente resaca de la religión y la visión mágica de los acontecimientos), el instinto de rebaño, el gusto artístico por lo grotesco, la alienación como huída, el hedonismo cristiano (me reprimo-libero, me libero-reprimo)…lejos de desaparecer parecen encontrar inmejorable terreno de cultivo en nuestra sociedad.

 

 

 

ciudad-boceto-1.jpg

 

Dibujo por Desdémona designs (*)

 

 

 

 

Algunos degenerados aspirantes a la virtud aristocrática se cobijan en las sombras de ese monstruo decadente llamado vida, lamiendo las migajas que resbalan de sus fauces. Seres que ven y viven a dos tintas.

 

Yo, prefiero salir de la oscuridad a buscar esas auroras que aún no han despertado ante mis ojos.

 

 

(*) Qué ganas tengo de llevar y que salga esto adelante.

Anuncios

Ella

Ella se revuelve, no puede entender

Que los llantos giren alrededor de su alma

Como la tierra al sol.

 

De un soplido se espanta

La rápida distancia

Que la separa de las risas

Que antes usaba.

 

Estiro mis manos amargas

Tratando de agarrarla

Que todas las imágenes sean lavadas

Hasta lograr que se sienta instalada

Como en una cuna de cristal.

 

Ella se detiene, cuando el mundo la tiñe

Negando sus juegos, vistiendo de gris

Como la luna a la tierra.

 

Todas sus emociones se refrenan

Se aprestan a instalarse en su cabeza

Frente a frente,

la condena la sujeta.

 

Es el destino donde mandar mis pensamientos

El hada al final del cuento

La última estrella brillando a lo lejos.

 

La razón que abre mi mente

Alcanzando el paraíso sin condiciones.

Mi distorsión cada noche.

 

Ella se calla, parando el tiempo

Con su caída de ojos

De dorado amanecer

Entre la luz y la oscuridad.

 

Ella es la atmósfera que me encoge

Yo el espejo donde se esconde

El lugar donde el cuerpo y el alma se conocen.

 

La cura de mi ceguera,

La verdad de mis maneras

El retiro tras la guerra

El lecho de mi piel

Los recovecos donde

Mi boca

Se quiere perder.

 

Ella es, cada una de mis razones de ser.

La esperanza, el deseo, el sueño, la ilusión, el sexo, el ímpetu, el ánimo, la vida y…el miedo…de lo que pueda o no pueda llegar a ser.

Para tí

 

 

PD:Es difícil que me gusten las versiones de según que grupos intocables para mí (Hendrix es uno de ellos).Pero oye,que me ha gustado la de Jamie Cullum (un tío que para mi está infravalorado dado su carácter comercial,pero que me gusta cada vez más -y sé que a tí también te gustará-).Pues eso,cat cries moon.

 

Zurcido

 

Duele este constante remiendo

este festejo contigo, pero sin ti

duele saberte tan lejos

estos vacíos alientos

hasta sentirme morir.

 

Estos latidos sin ritmo

Este zurcir sin dedal

Este malcosido en carne

Estos hilos de metal.

dibujo.jpg
Duele no ver tu semblante

Duele que no estés aquí

Duele no tenerte delante

Mata este San Valentín.

 

Duele no ponerlo en tus manos

Y curárnoslos, así.

¿Imagináis por un momento que,a veces,tengo corazón?

My Way

 

20070823025128-camino.gif

 

Nuestra voluntad quiere caminos,

Tal es su esencia de viajera incansable,

Y quiere avanzar.

Pero avanzar no es alcanzar una meta,

Supone el movimiento errante pero firme

El camino es el destino de

Nuestras posibilidades,

Vislumbradas por nuestra consciencia.

 

El hombre mediocre no es capaz

De forjarse un camino,

Su mirada denota vértigo

Por las sendas profundas, prefiere

Que otros le construyan

Un pequeño establo

Con los lindes bien visibles

Donde pueda rumiar el estiércol

Que el azar (como conjunto de

Fuerzas descontroladas) le ofrece.

Cualesquiera que sean

Vuestros caminos

A vosotros, caminantes,

Os saludo como amigos, pero

A los que vivís en establos…

 

Limpiad antes esos nichos

Hediondos para que pueda

Respirar.

Deprisa (Extracto)

Chap.5

Una escena del Gordo Tabacoso

(Adictos)

 

 

“…El Padre Gordo Tabacoso con sus gafas de pasta resbalándole por la nariz quema un poco de cannabis. El Padre con su traje oscuro, marcando michelín, hace aparecer pompas en la palma de su mano izquierda. Tiene una de esas barrigas que uno se queda mirando por la calle. Quema cannabis con su pantalón de color negro que ni de lejos disimula sus muslos rollizos, de recién nacido. Es como uno de esos bebes monstruosos de las noticias que pesan demasiado al nacer, que están predestinados a pasar una vida en la que su volumen molesta al resto de la gente en la cola del cine o dentro del metro. Con la piel tan sonrosada que parece salido de un bote de salchichas, a medio cocer, se lleva el canuto a la boca y balbucea entre dientes:

 

-Si lo miras bien, todos queremos darle pena a la gente.

 

Le prende fuego y se mete la bolsita de plástico en la que guarda la droga en un bolsillo de la chaqueta negra con alzacuellos. Se ha quedado sin filtros, así que, lo primero que hace es toser con su tos de tubo de escape atascado y me suelta:

 

-Es una forma de manipulación muy sencilla.

 

Ahora mismo, mientras se fuma el porro, es un hombre construido con neumáticos medio desinflados. Uno encima de otro. Hasta que una cabeza demasiado pequeña para un cuerpo así sobresale del último, se alza, y me mira a los ojos.

 

-La gente quiere escuchar lo desgraciado que eres o cuánto has pecado. Eso les libera de sus demonios y les hace sentirse más amables y comprensivos. A los sacerdotes se les ve así no por ser discípulos de Cristo, si se les considera Personas No Juzgantes es precisamente por toda la mierda que tienen que escuchar. Nadie que no fuese tan bondadoso podría con eso.

 

Me cuenta que alguna vez ha pensado en ordenarse sacerdote sólo por el hecho de oír a la gente confesarse.

 

Lo de ser cura es una de sus etiquetas. De sus adicciones. Colarse en los confesionarios de las iglesias de barrio a escondidas y confesar a la gente. Escuchar, me dice, que una cuñada se ha tirado al marido de su hermana te hace mejor persona. Escuchar que alguien es marica y que le gusta que le den por el culo y que su padre le mata si llega a enterarse te hace mejor persona. Me dice que te sientes mejor persona cuando no eres tú el que has abandonado a tu madre en una residencia a trescientos quilómetros por su bien.

 

A veces llega a excitarse. Sobre todo, los lunes. Los fines de semana, me dice el Padre Gordo Tabacoso, se le hacen eternos esperando llegar el lunes al despacho, sentarse y que cada uno de los pajaritos de Dios vayan llegando con sus blocs de notas llenos de pecados. Dispuestos a cantarle todo.

 

-Qué hijos de puta.

 

Al principio me daba vergüenza ajena estar sentado con él en un sitio público. La atracción de gabinete de variedades. La presencia por exceso de cualquier fiesta. El espécimen a observar. Eso, cuando todos tus amigos andan follando a diestro y siniestro mientras tu te vas a casa a meneártela. Eso, con treinta y dos años, sólo hay dos formas de llevarlo. El Padre me dice que es la postura más inteligente cuando descartas abrirte las venas. El mundo nunca está preparado para un ataque terrorista ni para una crisis económica ni para un maremoto en la costa de California, pero está dispuesto a creer que un tipo de ciento veinte kilos tiene un problema hormonal incurable sólo porque él lo dice. Que es sacerdote de los Franciscanos sólo porque él lo dice. Que pueden ir en paz, absueltos y queridos sólo porque Dios lo dice.

El mundo cree cualquier cosa que le digas antes que cualquier consecuencia que derive de sus actos. Es eso lo que hay que aprovechar según él. Eso y que tus padres sean los jefes de psiquiatría y pediatría de un hospital para que nunca te falte el dinero si la cosa sale mal.

 

Me cuenta que, si dispones de efectivo e inteligencia suficiente, si eres observador y atiendes a los pequeños detalles, puedes pasar por el Primer Ministro Británico si te lo propones. Así de fácil. Y me cuenta su primer día como Franciscano:…”

 

El trenecito

 

El padre trata de consolar al niño.

Pero el niño no deja de llorar.

Con los ojos rojos e hinchados. Como salido de una película de terror.

O de la portada de un disco de punk.

Sentado sobre un montón de papel de regalo engurruñado.

Con el que se seca los párpados.

El papel se va mojando. De lágrimas y mocos.

Retorcido y roto por sus pequeños puños rabiosos.

 

No le hace caso al trenecito.

Ni al padre que trata de consolarlo.

El padre le mira y piensa.

 

Grita como él gritó cuando le robaron la cartera y salieron a correr.

 

El padre le pregunta que si no le ha gustado.

Es seis de Enero.Es el Día de Reyes.

El padre empieza a jugar con los vagones delante de él.

 

Grita como su mujer cuando folla con el otro en un hotel.

 

Eso el padre no lo sabe. Lo sabrá la semana que viene.

El Padre no entiende y empieza a enfadarse.

Aparta el juguete de un manotazo y le pregunta qué es lo que le pasa.

 

Ayer supe que vosotros sois los Reyes. Que los Reyes sois los padres.

 

Grita al descubrir la primera gran mentira.

Grita como cuando empiezan a robarte la inocencia.

Renovarse o…

Pues sí,he decidido continuar la historia en “wordpress” por las razones (habituales problemas) y ventajas (a ver si es verdad eso que dicen) que todo usuario de blogger conoce o acabará conociendo.Espero que todos/as llegueis aquí sin dificultades,que es una forma de decir:espero no ser demasiado torpe y no perderos por el camino.

Ya iré explorando las posibilidades del servidor y vistiendo la página poco a poco con enlaces y demás parafernalia.De momento dejo la plantilla básica y el deseo de reencontraros pronto,más que nada para ver si esto funciona.

Sin más que comunicar de momento,pueden ir depositando sus comentarios.Bienvenido a todo aquel que aparezca por aquí.

Con afecto y como diría aquel:Buenas noches y buena suerte.

Servidor de Vds.