Ese susurro en tu voz de agua
, como miles de ondas,
Arrastran mí costado junto al tuyo.
Limpias conmigo la tarde hasta bañarnos en rayos de plata.
Para el reloj
Porque cada segundo sin ti
Esta noche
Es una astilla.
Borra las fronteras
Y yo recortaré las distancias
Con tijeras de papel.
Te imagino recostada en las volutas de humo que salen de mi boca,
Elevándote delicadamente del suelo
con los sutiles soplos de mis labios.
Meciéndote y jugando distraída en el filo del cielo.
Quiero hacerte sonreír,
Que el brillo de tus ojos presente batalla a las estrellas
Mientras mis manos orbitan alrededor de tu cintura.
Que nos repartamos el alfabeto
Para inventar palabras nuevas.
Suspiros llenos de vocales.
Ubica mis consonantes en tus besos
Mientras
Para ti voy tejiendo
Una cota de luz
Que ahuyente al miedo.
Me regalas el lujo de observar
Como deslizan por mi mitad
Tus dedos y la seda que hay
Entre las perlas de tu boca
Hasta hacerme explotar.
Entonces la luna llena
Irradia un viento
Que va desvaneciendo
En tu regazo desnudo
Los misterios del universo
Y gotas nuevas de rocío
Se funden
Haciendo slalom por tu cuello.
Planeamos por las terrazas
cogidos de la mano
Moviendo las nubes y tú pelo
Todo al mismo compás
Abrazados y rendidos
En esa noche, casi, de ensueño
en la que no nos queremos soltar…

…Con o sin ellos lo soltarías
con la certeza y tranquilidad
de que cada vez que regresases
estaría esperando
dispuesto a tatuar
la Vía Lactea
en tu cuerpo.